Mostrando las entradas con la etiqueta personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta personal. Mostrar todas las entradas

martes, abril 19, 2016

Tres meses

Hoy hace tres meses que te fuiste papá, y al igual que el 19 de enero hoy también es martes. Siempre odié un poquito los martes sin saber bien la razón, creo que ahora lo entiendo: era una clase de premonición de que en algún momento ese día iba a ser doloroso.

Te fuiste de forma repentina y al mismo tiempo anunciada. Fueron tres meses de vueltas, sanatorio, médicos, diagnósticos. Tres meses que parecieron eternos y al mismo tiempo se fueron un suspiro. Y te fuiste sufriendo. Sé que el día que en terapia intensiva cuando los doctores me llamaron por una complicación y fui a verte, vos ya sabías cuál iba a ser el desenlace. Y me dijiste "chau" como si estuvieras por irte por ahí, pero yo noté el miedo y la tristeza en tu mirada y supe que era tu despedida consciente. Recuerdo que me guardé las lágrimas porque tenía que ser fuerte delante tuyo y también tenía que ser fuerte delante de mamá. Y tragándome el nudo te dije que todo iba a salir bien, que te ibas a recuperar y te susurré besándote en la frente "te quiero mucho". A la semana te fuiste.

Me dejaste sola al frente de muchas cosas. Por momentos tu ausencia es tan fuerte que se parece a un vacío que se quiere tragar todo. Al mismo tiempo, tu presencia se siente en cada rincón, en cada etiqueta y rótulo de la mercadería del negocio, en cada herramienta que tengo que acomodar y en cada mueble y cosa que quedó tal como la dejaste en tu habitación.

Me da angustia cambiar de lugar algunas cosas o directamente guardarlas porque siento que te borro poco a poco, que la huella que dejaste se va sin chances de volver, sin embargo soy consciente que todo debe cambiar, adecuarse y que ahora este es mi lugar. Quizás ya sea hora de entrar en tu pieza para limpiar y ponerme a trabajar seriamente para comenzar con los arreglos pertinentes. Cambiar tu habitación me duele  pero dejarla en estado de abandono me duele aún más. 

Los perros también te extrañan: Nana dejó de secuestrar tus pañuelos pero cuando puede pasa la tarde en tu habitación en su colchoncito. Kiba creo que todavía te espera y hasta me parece que duerme en el garaje con la esperanza de que algún día seas vos el que abra la puerta. Mateo, Nina y Tonio como que se han acostumbrado pero no dejan de estar inquietos.

Mamá todavía está en shock y no lo puede creer, le cuesta elaborar tu ausencia y dice que a veces cree que vas a llegar a casa en cualquier momento. Todavía no ha venido al negocio, ni a verme a mí, ni a los perros, ni los arreglos que he hecho. Dice que necesita tiempo, que entrar al negocio sin que vos estés allí es algo que todavía no puede manejar. 

Por mi parte a veces me encuentro llorando ante un recuerdo pasajero o cuando me topo con cosas que hiciste o que te pertenecieron. Y de tanto en tanto me siento idiota pensando "¡cuando le cuente a papá!" después que algún proveedor o vecino me viene con algún chisme.

Tres meses. Te extraño. Te quiero mucho papi.

jueves, febrero 18, 2016

Sensibilidad

Cuando uno tiene que sacar fuerzas para seguir adelante después de una situación dolorosa es como si entrara en modo automático y no para. Pero el combustible se termina y en el preciso instante en el que uno se detiene para cargar más, cae el peso del dolor con toda su fuerza. 

Mañana va a hacer un mes que mi papá falleció. Por momentos parece que fue hace unos días, otras veces parece que fue hace un año. Así de relativo es el tiempo cuando se pierde a un ser querido. En su momento, me tomé unos días para comenzar a elaborar el dolor, pero estar en casa tirada en la cama llorando y pensando me hacía peor. Al empezar de nuevo la actividad en el negocio tuve que enfrentar el enorme vacío de su ausencia y a la vez su presencia impregnada en cada rincón: porque era su negocio y su casa. A menos de una semana de su muerte, hice el intento de comenzar a limpiar su habitación, pero me resultó abrumador. No sólo porque era su habitación, sino porque en los últimos tiempos el lugar quedó impregnado de recuerdos pocos felices. Me quebré y decidí que iba a retomar la limpieza cuando me sintiera un poco más fuerte, cuando pudiera manejar todo lo que está guardado en ese lugar. 

La piloteé por casi un mes, ocupada con el negocio, los perros, la casa, el departamento, mi mamá y salidas con amigos para distraerme. Sin embargo, ayer cuando necesitaba recargar fuerzas y al mismo tiempo intentaba seguir en piloto automático, me quebré. Estoy desocupando una mesa que estaba llena de cosas acumuladas, y dentro de todas esas cosas encontré folletería y publicidades del negocio que mi papá había diseñado totalmente a mano ya que era un negado de la computadora. Folletos tipografiados con Letraset y montados en fotocopia que cuando uno veía el resultado final ni se imaginaba que no estaban hechos digitalmente. Me largué a llorar a raudales porque de repente lo recordé sentado en el escritorio trabajando con los Letraset y recortando papeles, yendo y viniendo de la fotocopiadora, experimentando reducciones y ampliaciones. Pude sentir en esas láminas la dedicaciòn y el amor que le puso a su negocio toda la vida, y me sentí abrumada. 

Hoy cuando salí de bañarme, le comento a mi mamá que voy a llevar a ponerle pilas al reloj pulsera que él usaba porque quiero usarlo yo. Y me vino a la mente una escena de sus últimos tiempos, quizás un par de días antes de que se internara por última vez. Habíamos tenido una conversación muy seria sobre dinero, y él desde la cama me dice que buscara el reloj de su abuelo, que ahora era mío y que lo vendiera si necesitaba plata. Yo le dije que no rotundamente, que no pensaba venderlo y que ese reloj era suyo. Ahora que recuerdo su rostro, me doy cuenta de que él sabía que no le quedaba mucho tiempo, tenía una expresión que mezclaba tristeza, impotencia y tal vez un poco de miedo. Todo esto lo recordé en un segundo mientras le contaba la anécdota a mi mamá y me dirigí a mi pieza a paso apresurado antes de que el llanto volviera a controlarme. 

Mientras lloraba en mi pieza, me atravesó el pensamiento de que la persona que fue mi novia hasta hace poco más de tres semanas no me acompañó en todo este proceso de dolor, no al menos de la manera que yo esperaba y necesitaba. Y más allá de que ella se defienda diciendo que es poco empática, no deja de doler su ausencia de empatía. No deja de doler que el mismo día que intenté limpiar la habitación de mi papá y me quebré, ella decidió pausar la relación. Y ante este pensamiento seguí llorando con más fuerza. 

jueves, febrero 04, 2016

Tiempo para sanar

El tiempo no cura las heridas emocionales, uno debe hacer uso del tiempo para curarlas, Y por más que querramos soluciones rápidas y nos salteemos procesos, eso no significará que estemos curados y que ya hayamos superado una pérdida o una crisis. 
Ahora que estoy atravesando un tiempo muerto en mi noviazgo, hablando con mi novia tuvimos que reconocer que las dos nos apresuramos hace dos años a iniciar la relación sin habernos sanado previamente de las heridas que nos habían dejado nuestras respectivas relaciones previas. Entonces, los resquemores, desconfianzas, miedos e inseguridades quedan dando vueltas y meten la cuchara haciéndonos tener reacciones que se cobran por víctima a quien no tiene la culpa. 
Esta pausa que iniciamos hace dos semanas en pos de recuperar la amistad que teníamos de antes para ver si podemos encausarnos me está generando incertidumbres y ansiedad, porque yo no he modificado mis sentimientos por mi novia, pero ella sí ha cambiado lo que siente por mí. Entonces nos coloca en una situación despareja y complicada. Soy consciente de que no he sido una persona fácil de sobrellevar desde hace poco más de un año. Llámese crisis, llámense miedos e inseguridades, lo cierto es que he sido agresiva, juzgadora y absorbente. La paciencia tiene un lìmite, y la de mi novia se terminó. Pero todavía nos une un afecto que va más allá de la relación de pareja. Y las dos sabemos que si logramos salvar ese afecto quizás exista la posiblidad de recuperar lo demás. 
Por el momento ella dice que no quiere saber nada de relaciones con nadie por un tiempo, que necesita resolver las cosas que no resolvió cuando se separó y que erradamente pensó que con una relación nueva iba a poder resolverlas. Por mi lado, me duele este cambio de estatus y me duele el triple porque además se me suma el hecho de que estoy atravesando el duelo por mi papá. Pero hoy, después de una charla por ICQ, me di cuenta de que yo también necesito la pausa, la distancia y el espacio. Me di cuenta que necesito volver a estar segura de mí misma para poder estar segura con los demás y necesito recuperar mi autoestima para poder amar a alguien más.
Algo que le dejé en claro en lo que hoy hablamos es que si el tiempo pasa y yo me siento incómoda o lastimada con la situación, voy a hacérselo saber porque lamentablemente no puedo volver a verla como amiga de un día para el otro. Acordamos ser sinceras al respecto, y ella me dejó en claro que si pasa cierto tiempo y siente que no podemos volver a estar juntas me lo dejará saber. Por mi parte, lo que me queda es centrarme en mis cosas y dejar de obsesionarme con posibles escenarios futuros. Pero por sobre todas las cosas, necesito aprovechar el tiempo para curarme, para elaborar todo lo que quedé inconcluso y todavía me lastima, y poder purgar todo lo negativo. No es fácil, pero es necesario.

miércoles, febrero 03, 2016

Pérdidas, dolor y decisiones

Ayer hizo dos semanas que falleció mi papá después de tres meses de que estuviéramos yendo y viniendo del sanatorio. Durante estas dos semanas he tenido que darle la noticia a familiares, amigos y demás conocidos. Cada vez que lo digo siento como si no fuera yo quien suelta las palabras o como si se tratase de la realidad de otra persona y no la mía. Desde la psicología se dice que es una parte normal del proceso del duelo la etapa de no poder creer lo acontecido. Yo la estoy transitando ahora, en realidad el no creerlo se turna con el choque violento de la realidad de que él ya no está, con la tristeza profunda que me genera su ausencia y el peso de todas las responsabilidades sobre mis hombros. 

El lunes hizo una semana que me explotó una de las minas del campo minado llamado noviazgo, y con mi novia en este momento estamos atravezando una especia de hiatus o pausa, dónde queremos recuperar lo que fuimos perdiendo y desgastando con el tiempo: nuestra amistad y compañerismo. Por lo tanto somos y no somos novias y no sabemos que será de nuestra relación. Es una situación de mierda ese limbo en el que estamos  porque la que más necesita de eso es ella y no  yo. Lamentablemente no tengo una perilla con la cual apagar mis sentimientos de pareja hacia ella y seguir como si nada, pero al mismo tiempo sé que si tomo distancia de verdad se va todo al caño. Quizás lo que más me duele de toda esta situación es el momento en el que se da o más bien el momento que la otra parte eligió para plantear la crisis. Porque si ya no tenía suficiente con el duelo de mi papá, se le suma además esa incertidumbre y ansiedad de que mi noviazgo quizás nunca vuelva a ser un noviazgo. 

En el medio de todo esto están el negocio, la facultad, los perros y mi mamá. Y tengo que mantenerme fuerte por todos ellos. El negocio en estos momentos es mi único ingreso económico y tendrá que serlo por un tiempo porque es la única alternativa que me queda en lo que termino la carrera. La facultad no se toca porque luché mucho para llegar a dónde llegué con la carrera como para abandonar a mitad de camino. Las chances que te da la vida no se desperdician. Los perros y mi mamá dependen de mí y no puedo bajar los brazos porque ellos no tienen la culpa de mis cargas: ellos también a su manera tienen que sobrellevar la pérdida de mi papá. Ya tienen suficiente. 

Soy consciente de que no puedo quedarme tirada solo pensando en el dolor que conlleva elaborar el duelo de mi papá y tengo que seguir adelante. Por eso trato de no quedarme quieta por mucho tiempo ya sea física o mentalmente. Necesito estar ocupada, resolviendo problemas y cuestiones, haciendo cosas. Y ante todo recordarlo con el afecto y amor que siempre le tuve a pesar de nuestras grandes diferencias. Por lo tanto, ya comencé con la limpieza de la casa y de a poco veré de arrancar con los tan porstergados arreglos.

Con respecto a mi relación, he decidido pulir las aristas que en parte ocasionaron esta crisis. Aflojar con mi mal genio, con mis críticas poco constructivas y mi estado de negatividad. Pero solo eso, porque una relación se hace de a dos y no pienso colgarme la mochila que no me corresponde. Admito que no me resulta fácil esta situación de no saber que va a pasar, o de estar a expensas de que la otra parte decida que pasé el examen y que podemos ser pareja nuevamente. Realmente no sé si es algo tan saludable, pero por el momento acepto el desafío por la parte que me toca, el tiempo dará el veredicto final. 

En el negocio de a poco voy a ir implementando los cambios necesarios para levantar las ventas y en la facultad ya me hice un plan de cursado que incluye no rendir nada este año y recursar el año que viene las dos materias que me vienen dando dolores de cabeza desde primer año. Los perros ya se están acostumbrando a la nueva rutina y mi mamá mañana arranca con terapia. 

Yo por mi parte necesitaría unas vacaciones pero por ahora es imposible. Solo me queda juntar mucha fuerza, seguir adelante y que sea lo que el destino quiera.

jueves, septiembre 24, 2015

De la crisis a la creación

Aquellos que me conocen íntimamente saben que soy una persona muy insegura, principalmente en lo que respecta a mi autoestima y logros personales. Arrastro bastantes frustraciones y un área mayormente afectada es la creativa que incluye tanto la parte artística: dibujo, pintura, diseño, como la escritura. Sin embargo, esta última no está tan vapuleada como la primera. 

Toda mi vida tuve inclinación para el dibujo, de chica copiaba muy bien y aun lo sigo haciendo y si tenía que ponerme sola me costaba bastante pero lograba sacar algo decente. Cuando terminé la secundaria y se me despertó el interés por los comics, fui a varios talleres de dibujo donde aprendí a mejorar mi estilo y algunas técnicas. Mi gran problema reside en mi falta de dedicación o vagancia, o ambas cosas. A veces me pregunto si realmente tengo imaginación y creatividad, pero luego recuerdo que todos la tenemos, solo hay que entrenarlas y no reprimirlas. 

Cuando me decidí a dejar inconclusa la carrera de diseño gráfico y empezar el traductorado de inglés, corté violentamente con todo lo artístico y creí que era una etapa superada. El año pasado cuando empecé a salir con Vero, todo eso que creía enterrado resurgió. Ella es una persona muy creativa y también inquieta. A diferencia de mí, no se preocupa si las cosas le salen bien o mal de entrada, simplemente prueba, experimenta, juega y en medio de todo eso logra resultados muy copados y geniales. Cuando empezó a estudiar la carrera de cine de animación, a mí se me terminó de revolver eso que tenía reprimido por años y desde ese entonces mi lado creativo y artístico empezó una batalla dentro de mí por querer salir. Pero como sucede a menudo, las cosas no suelen salir por el lado que deben y más cuando encuentran todas las salidas cerradas, entonces comienzan a buscar caminos alternativos. 

Desde que comenzó este año esa lucha a veces se ha convertido en batalla campal, donde siento que no sirvo, que todo lo que hago lo hago mal (siempre hablando en el plano artístico) y yo misma tiro abajo mis propios trabajos. Vero por el contrario, tiene más fe en mí que yo y en cierta medida ha tratado de empujarme para que salga de ese domo de autoflagelación emocional y negativa. Todo esto no se debe solamente al hecho de que tengo esas fuerzas en pugna por salir de mi interior, sino que además estoy haciendo frente a las frustraciones y haciéndome cargo de que si en el pasado no logré concretar ciertos objetivos y sueños, no fue porque el mundo conspiró en mi contra sino porque yo no me ocupé de ponerle garra. Y el hacer consciencia de todo eso genera una mezcla de enojo, impotencia y frustración que se suman a la que ya venía de antes.

Por lo tanto, he tenido varios episodios críticos en los que lamentablemente he involucrado a Vero. Admito que por momentos me he sentido celosa y hasta envidiosa de su talento en vez de sentirme orgullosa y aprender. Quizás eso también es parte de todo el proceso de enojo, desencanto y demás emociones negativas que implosionan adentro mío. 
El último episodio crítico lo tuve este lunes que pasó, después que me agarrara una gran frustración porque un dibujo que pinté con lápices acuarelables no quedó como yo quería. A todo esto, el dibujo que pinté fue fruto de otro ataque de frustración que había tenido un par de semanas atrás, cuando estaba con la cuestión de que soy buena copiando pero no creando, y que ni siquiera sé dibujar de memoria los personajes que he copiado muchas veces. De todo esa explosión nació este dibujo de Elsa de Frozen que hice de memoria en un ataque de querer demostrarle a mi yo negativo que en realidad puedo.

Obviamente no quedé conforme con el resultado porque no me salió como la original, pero contrario a lo que yo pensaba, todos los que la vieron dijeron que estaba muy buena y que tenía mi estilo. Eso me levantó el ánimo y decidí calcarla en una cartulina para pintarla con lápices acuarelables, cosa que jamás había hecho en mi vida. Entonces el domingo pasado me instalé en mi "estudio" en la casa de mi papá y me puse pintar. Uno de mis mayores problemas cuando pinto/dibujo es mi falta de paciencia y que por hacer las cosas a los apurones termino haciendo lío, porque como dice el dicho "las cosas apuradas salen mal". Lo terminé de pintar el lunes, y no quedé conforme para nada con el resultado, porque además de no saber pintar tampoco sé sombrear y no tengo idea alguna del volumen, luz y sombra.

Vero, mi novia, me dijo que para ser la primera vez que pinto con esta técnica no estaba mal. Depende cómo lo mire a veces me parece un horror y otras me parece pasable. El mismo lunes después de terminar este dibujo, agarré una fotocopia que había hecho del mismo dibujo y probé de pintarla con marcadores. Nunca me llevé bien con los marcadores, digamos que nunca me llevé bien con ninguna técnica de pintura. Hace unos meses había estado  practicando pintando con marcadores unos dibujos de unos libros de pintar y lo que no me gustaba era que se notaba mucho el trazo y las líneas y me daba esa sensación de desprolijidad. Vero me había explicado que trabajar con marcador requiere paciencia y práctica, porque hay que pintar línea por línea en el mismo sentido así queda un trazo parejo. Pero como hablarme de paciencia y práctica a mí es como hablarle de paz mundial a un talibán, seguí sin hacer caso. Como puede apreciarse, el dibujo que pinté con marcador no solo parece hecho por una nena de 5 años sino que además esa nena parecía estár poseída por algún demonio. 


Esto me generó más enojo y frustración y derivó en una acalorada discusión con Vero donde me dijo de manera bien directa que estaba cansada de mis berrinches y de que no moviera un dedo para mejorar, y que ella por su parte ya se había cansado de intentar hacerme crecer. De vez en cuando necesito esas cachetadas virtuales para que me hagan aterrizar en la realidad, pero esta vez comprendí al fin que tiene que ser la última porque sé que la voy a terminar hartando de verdad. El mal humor me duró hasta la mitad del martes que cuando noté que cualquier cosa me hacía enojar, me metí en la cama y dormí profundamente durante 3 horas. Me levanté mucho más tranquila y predispuesta a poner en práctica lo que Vero me había explicado y mostrado con algunos videos de youtube sobre cómo pintar con marcadores. A la mañana había sacado fotocopias de algunos dibujos de los libros de pintar para poder practicar.

Elsa y Anna están en papel ilustración brillo de 100 grs y la verdad es una delicia pintar con marcadores en ese papel, porque el trazo se desliza sin problemas y resultado final parece impreso, además al ser satinado no absorbe mucho la tinta y por ende hace durar más los marcadores. Digust de Intensa Mente está en papel chambril opaco de 150 grs. Si bien me gustó el resultado final, acá sí se notan más las líneas de los trazos y no pude mezclar los colores por capa como lo hice con el papel ilustración. 



Al fin estoy entendiendo, tal como Vero me dijo, de que al arte hay que sentirlo y tiene que ser algo que se disfrute. Desde que me puse a jugar y experimentar el martes hasta hoy, estoy descubriendo nuevas maneras de conseguir los tonos que quiero  y voy probando diferentes soportes para ver con cual me siento más cómoda o se adecúa a lo que busco. Practicar con los libros de pintar es cómodo porque me focalizo solo en el color y no tengo que pensar en dibujar algo para probar cada técnica. 

Ahora estoy tranquila, pero me cansé de que los brotes de creatividad surjan de crisis violentas, porque no es ameno para mí ni para quienes me rodean. Seguiré experimentando, a ver si de tanto  pintar me inspiro para dibujar también. 

Vero, amor, sé que te hice enojar y te pido perdón, pero realmente quiero agradecerte el que con  muho esfuerzo y paciencia hagas de mí una persona mejor cada día.

sábado, noviembre 01, 2014

El enemigo interior

Es difícil explicar lo que siento por momentos. A grandes rasgos puedo decir que estoy en ese período de repliegue y retroceso después de haber avanzado bastante en muchas áreas. Es como cuando se juega a esos juegos de tableros y se cae en una casilla dónde sucede algo que a uno lo hace retroceder unos cuantos casilleros.

Desde el año pasado a esta parte logré avanzar mucho tanto en estudio como en lo que respecta a la vida personal. Después de enfrentar rupturas de diferentes índoles, una autoestima mansillada nuevamente y el ataque de todas las inseguridades, es como que si hubiese recobrado el sentido y el camino de a poco. Pero ahora de nuevo siento que tengo una recaída, que los miedos vuelven a contraatacar y que la negatividad me quiere controlar viendo todo negro, con problemas y sin esperanzas. Quizás la gran diferencia con antes es que ahora soy consciente y que logro despertar del trance, darme cuenta de lo que pasa y frenarme antes de llegar a un punto sin retorno.

El miedo siempre fue mi mayor enemigo, creo que nací con miedo o tal vez gasté todo el coraje en el parto difícil que me tocó para nacer. De algo estoy segura, soy fuerte a pesar del miedo, las inseguridades y las circunstancias. He aguantado cosas que hasta yo misma me admiro de haberlas aguantado.

Este año más allá de los logros acádemicos, hice un gran paso en lo personal al ponerme de novia. Y si bien el escenario no es el ideal, porque es una relación a distancia, se compensa de sobra con la compatibilidad que tengo con mi novia y con la naturalidad con que fluyen las emociones y los sentimientos. Sin embargo desde un tiempo a esta parte, siento como que todo me genera negatividad (y no estoy hablando de mi relación, sino de mi vida en general). El estudio me genera muchas frustraciones que la mayoría de las veces viven en mi mente y que limitan mi potencial para dar mucho más y evolucionar. Mi novia es una persona que no tiene miedo, que no tiene problemas en arriesgar y que siempre persigue lo que quiere. En cierto modo me recuerda a mí misma cuando era más chica solo que en mi caso nunca tuve la suficiente fortaleza para hacer las cosas y todo por causa del miedo.

Cuando creía que en gran parte lo había superado y controlado, regresó y con más intensidad. Siento como si tuviese que pelear con una fuerza invisible que trata de doblegarme y desviarme de mis objetivos como ya lo hizo antaño en el pasado. Por momentos pareciera que todos los grilletes que mis padres me pusieron hubiesen cobrado forma en una especie de yo interior que trata de sabotear mi felicidad. Si hago un repaso mental a situaciones pasadas, el tema del autosabotaje ya está presente en excusas y actitudes negativas que terminaban por dar por tierra con mis sueños y objetivos. No es nada placentero porque es como si no fuera yo la que hablara, es como si esa misma fuerza tomara el control de lo que digo y pienso y me convenciera de darme por vencida.

Varias personas a lo largo de mi vida me han apretado botones diferentes y me han sacudido de diversas maneras. Mi novia no es la excepción, solo que ella a diferencia de los anteriores no lo hace para dañarme sino para hacerme evolucionar. Y es justamente ese piqueteo el que mi instinto y subconsciente perciben como un peligro y automáticamente levantan las barreras para protegerse. Es como en la película Frozen, cuando Anna va en busca de Elsa y cuando la encuentra en su palacio de hielo está  radiante, pero ni bien trata de convencerla de regresar, Elsa se asusta y como mecanismo de defensa crea un monstruo de nieve para echarla. El monstruo representa sus miedos en una forma abominable. Yo siento que se monstruo está dentro mío y me obliga a decir cosas que parecen irracionales, me hace sonar como alguien incoherente y falto de madurez. Siento que no soy yo quien habla; que en realidad en mi interior yo quiero exactamente lo opuesto a lo que estoy diciendo. Siento que lo que digo es la manera barata de excusarme para no jugármela porque de repente mi espacio personal se ve invadido por las mejores intenciones de quien me ama y eso me apabulla. Es como si tuviera que procesar muchas emociones juntas que hacen que mi sistema se sature.

Siento que dentro mío hay una batalla por los miedos, lo que soy y lo que quiero ser. No sé quien ganará, solo sé que a veces se torna muy difícil poder seguir adelante.

domingo, agosto 31, 2014

Cuando buscar defectos es más importante que el resultado final

Domingo.Me propuse cocinar hoy. Como lo venía pensando desde ayer, compré lo que necesitaba en el supermercado y hoy después de desayunar y poner ropa en el lavarropas empecé con los preparativos. Me gusta cocinar, y quizás me gustaría aún más y sería un prodigio de la cocina si mi madre no me hubiese prohíbido tocar la cocina durante toda mi vida. Tengo 37 años y comencé mi incursión culinaria hace  menos de un año gracias a que rompí con muchas cadenas emocionales y mentales y también gracias a la terapia que me ayudó a romperlas. Volviendo al tema, el plato de hoy será arroz blanco, milanesas de zapallitos y choclo. 

La anécdota no es lo que vamos a comer sino un minúsculo incidente durante los preparativos de las milanesas. No me gusta que haya gente en la cocina mientras estoy cocinando: primero porque no hay espacio; segundo porque si solo van a criticar y hacer comentarios negativos mejor quédense afuera. Mi madre pertenece a esa clase de persona, no te ayuda con lo que necesitás pero está en primera fila para criticar y hacerte dudar en el peor de los casos de los ingredientes y procedimientos. Mientras me encontraba batiendo el huevo con la mostaza para empezar con el rebozado de  los zapallitos, ella tuvo que entrar para controlar los choclos que estaban hirviendo y de paso aprovechar a hacer sus observaciones inútiles. 

El disparador fue el hecho de que ya que estaba allí, le pedí ayuda con la mostaza: que la  pusiera en la cuchara así yo podía mezclarla con el huevo. Al parecer para ella fue más importante observar el tipo de tenedor que yo estaba usando para batir el huevo y en vez de asistirme con lo que necesitaba empezó a buscar otro tenedor en el cajón de los cubiertos. Parece que el apocalipsis iba a ser inminente si yo seguía usando un tenedor de postre (que para efectos es igual a un tenedor común solo un poquito más chico) para batir el huevo y su intención era interrumpir mi proceso para que cambiara de utensilio, lo cual implicaba ensuciar otra cosa más. ¡AL PEDO!

Ante mi negativa de cambiar de tenedor y de pedirle un tanto exhasperada que pusiera la condenada mostaza en la cuchara, ella empezó con su letanía de que soy una inútil, de que nunca llegará el día  que haga las cosas totalmente bien, y que de siempre habrá anormalidades en todo lo que hago. Hace un año quizas, todos esos comentarios hubiesen hecho mella en mi vapuleada autoestima, pero sinceramente hoy no: solo me resbalaron. Claro que cuando terminé todo no pudieron faltar sus comentarios relacionados con mi herencia genética, achacando cada uno de mis defectos a mi familia paterna. 

En fin...

miércoles, octubre 17, 2007

Facing Life

Hoy me reintegré a una materia después de no haber ido nunca en todo el cuatrimestre. Obviamente en un caso normal me hubiese quedado libre, pero como mi caso es bastante especial Viviana me perdonó la vida, pero tengo que ir llevándole material para quedar regular.
Creo que el hecho de haber podido ir hoy y afrontar mi situación, fue un pequeño paso para avanzar e ir dejando el inframundo de lado.
Darle a las cosas la importancia que se merecen, y no olvidar los pedazos de mi misma que voy dejando desperdigados por el camino de la vida. Ir juntándolos de a poco para completarme a mí misma y volver a sentirme viva. Volver a sentirme como una persona no como un autómata, dejar de morir diariamente en la vida cotidiana.

miércoles, octubre 10, 2007

Reflexiones desde el Inframundo



Desde hace un tiempo que vengo sorteando y tratando de superar mi crisis, y cuando ya parecía que estaba caminando por una pradera verde y floreada, saltando y cantando "lalalala" (escúchese con música de los pitufos) me pego un tropezón, me caigo por un abismo y aterrizo de culo en el Inframundo. Conclusión: ahora estoy tomando el té con Hades. Dios buena onda, al menos degenerado y mórbido como nos gusta a los escorpianos XD.

Bueno ahora ya enserio, dejando bromas a parte. Es verdad que ayer anduve bastante decaída y hoy logré empezar salir adelante. Igualmente para representar mi estado de ánimo postee una imagen de Nana en mi flog (además de cambiar el título y diseño del mismo) y puse la letra de uno de los endings de la serie. Es una de mis canciones favoritas, porque retrata a la perfección mis momentos de tristeza.

Aquí dejo el link para que lo vean: http://www.fotolog.com/carrie_asagiri/33433449

Y digamos que a la única que no se le escapó el detalle de que esa letra representaba mi estado anímico fue Ceci. Y fue ella quien dejó su primer comentario.

Y sí, Ceci tenés razón en todo lo que decís y paso a citar:

No se si hay gente que no haya pasado por todo eso...

"cuando el mundo tira para abajo... es mejor no estar atado a nada"
despues de todo no es culpa del otro que nos sintamos asi de tristes, inutiles, desesperanzados, torpes, perdidos, ansiosos, enojados... es culpa nuestra, por haber sido tan tontos de dejar en manos de otro nuestro propio destino.

Pero bue, para hacernos cargo de nuestro destino hay que ser bien guapo, enfrentar las dudas, tomar decisiones, bancase las buenas y las malas tambien

La mayoria prefiere que todo eso lo haga otro, y si falla, echarle la culpa y esperar ser recompensados de alguna manera... pero para bien, o para mal... en cada uno de nosotros esta la semillita de la felicidad, otros nos pueden ayudar a cultivarla, pero solo depende de nosotros hacerla germinar... o dejarla morir


Y es totalmente cierto de que no es culpa del otro de que nos sintamos mal, pero el egoísmo tan típico en los humanos nos hace optar por buscar ser víctimas en vez de una solución a lo que nos pasa. Y con eso no estoy justificando nada, sino más bien admitiendo errores. Hay que ser muy bravo como vos decís para hacerse cargo del propio destino, para tomar la vida por las astas y elegir un camino certero. Enfrentar dudas y tomar decisiones, hablar y no callarse, expresar lo que se siente, pero siempre está la sombra del temor, de la inseguridad y la tentación de quedarse seguro donde uno está parado sin correr riesgos, pero pagando el precio de morir estático, de estar vacío de ver como todo pasa delante de nuestros ojos y que no hacemos nada por evitarlo, por cambiarlo. Es una gran lucha interna, buscar la decisión correcta, pero a veces de tanto buscarla nos perdemos en el camino y perdemos lo que más queremos.
Hay muchas cosas que me gustaría decir y gritar, pero cada vez que abro la boca siento que no salen las palabras. Un "gracias" "perdón" "te quiero" "te necesito" que jamás logran salir de los labios por temor a no encontrar oídos que los escuchen o por miedo a que no haya otros labios que le den una respuesta. Cuantos gestos reprimidos y palabras no dichas que hacen que me alejen del mundo para así no lastimar a nadie y también salir ilesa. Creo que con el tiempo me convertí en el erizo del famoso dilema.
Pero prometo tomar una decisión definitiva y hacerme cargo de lo que pienso, lo que siento y por sobre todo de mi vida y mi destino.

viernes, septiembre 14, 2007

Día productivo

Hoy fue un día largo pero por suerte le he sacado buen provecho. A pesar de que me quedé dormida. Puse la alarma a las 8 pero me desperté a las 9:50. De seguro debo haber apagado el celular estando sonámbula porque no recuerdo ni haberlo escuchado, porque mis sueños estrambóticos no se vieron interrumpidos.
Fui al negocio a la mañana, en algunos momentos de aburrimiento empecé a bocetar el timeline para mi fic porque con Tanya notamos que se estaba volviendo caótico. Así que como ya tengo escritos 5 capítulos, arranqué desde allí y fui haciendo pequeñas sinopsis de contenido, ya llegué al capítulo 12 y todavía no cubro ni la tercera parte de la historia. Así que definitivamente en vez de un fanfic esto ya es una novela. Y después también aproveché para leer algunos comics que llevo en mi mochila. Ultimamente estoy leyendo mucho, entre comics y libros. Y de lo que hay en mi mochila, es Dark Minds lo que estoy siguiendo.
Del negocio me tenía que ir al centro a hacer un montón de cosas. Así que fui primero al banco a sacar plata del cajero, de ahí a comprar unas bolsas. Estoy pensando en embolsar mis comics (que son muchísimos) para que no se arruine. Luego a comprarle unos remedios a mi viejo y de ahí a Puro Comic. Como había llegado el material de USA, quería ver que había de interesante para pedir por la Previews. Y yay!! Me llegó el primer número de First Born, una miniserie de Witchblade que está zarpadísima y también me llegó un tomo del manga de Boys Be...Y mientras estaba viendo la Previews, Martín me dice de ir a comprar algo para comer. Ayer le había dicho que iba a comer con él, así ya me quedaba en el centro para hacer el resto de las cosas. Así que fuimos a los chinos que están a la vuelta y yo me serví una bandeja con mezcla de fideos de arroz, fideos salteados, arroz y unas albóndigas de soja. Muy rico y barato, sólo $2,50. Fuimos para Puro y comimos arriba tranquilos. Después cuando bajamos revisé las cajas con material americano viejo y conseguí un par de números de Astro City que me faltaban.
Y de allí me fui a hacer compras para costura. Pasé por la mercería a proveerme de agujas para la máquina y agujas comunes y algunos hilos. Y después me fui a París Tejidos para comprar telas. Los muy guachos ahora tienen un mínimo de venta de $20 y como eso me suena bastante porque para comprar tengo que juntar varios proyectos.
Entonces me traje el tropical mecánico gris para los vivos del traje de Fullmetal Alchemist, el linón camisero verde oscuro para la camisa militar de Limelda y una gabardina camuflada para un pantalón loco que tengo en mente. De allí me vine para casa, me puse a acomodar algunas cosas, merendé y preparé mis bártulos para irme a costura. Además la tarde era maratónica. Tenía que pasar de nuevo por el negocio para llevarle las cosas a mi viejo, de ahí a costura y luego a las 20 a la facu a la clase se geometría descriptiva.
Por suerte me salió todo bien y llegue a casa a eso de las 22 con un hambre atrós pero primero me pegué un duchazo y después una rica sopa instántanea mientras mi vieja me preparaba la costeleta XD.
Y ahora estoy a punto de tomar un cafecito con un alfajor de chocolate mientras chateo con Tanya sobre los detalles del fic.
Bueno se vemos!! Mañana día más largo todavía, laburando todo el día.

lunes, agosto 27, 2007

Phoenix Resurrection

¡Sí volví! ¡Renací de entre las cenizas como buena fénix escorpiana que soy! Y aunque todavía me están saliendo las plumas y me cuesta remontar un vuelo alto, al menos rompí el cascarón después de tres meses de haber estado recluída dentro del huevo.
Acá no posteo nada desde abril pero en el mundo real mi crisis comenzó en mayo y a finales de junio hice mi desaparición de la mayoría de los círculos que suelo frecuentar. Osea la crisis coincidió con muchas cosas además. Estudio, trabajo, compromisos familiares, enfermedad y otras cosas hicieron que me aislara de varias actividades.
Yo de por sí tiendo a ser una persona depresiva, he tenido crisis existenciales que me han durado años y ultimamente me suelen durar sólo unos meses. Por lo general nadie se entera cuando estoy atravesando por algo así porque o directamente desaparezco y nunca les digo nada a los poco con los que mantengo contacto. Creo que mis depres empezaron a los 16 años, edad crítica donde comencé a tener mis primeros encontronazos fuertes con mis padres. Y como que tener padres separados que quieren guardar las apariencias y mantienen un contacto amistoso los fines de semana, termina a uno alterándole los nervios. Principalmente porque mi papá es el monumento a la negatividad y ultimamente mi mamá no se queda atrás. Entonces yo que soy muy propensa a caer en posos depresivos, la onda de ellos no me ayuda en absoluto. Funciono más o menos bien cuando estoy fuera de casa pero llego acá y esa energía me llena y no me deja hacer nada. Ya se que alguno dirá por que no me voy a vivir a otro lado, pero bueno la cosa no es sencilla.
Todavía no recuerdo bien cual fue el detonante bélico en mayo para que yo me fuera retrayendo, pero a finales de junio lo que me dejó sin fuerzas fue una entrega que tuve en la facultad de Geometría Descriptiva y la mina ni me quiso firmar las láminas porque según ella estaban mal (y estaban bien) y la bronca que me agarré con ese episodio me hizo perder las ganas de todo. Parece estúpido, porque yo ya sé cuan idiota es esa mujer pero a veces una pavada de esas es la gota que derrama el vaso de un monton de cosas que uno se viene guardando. Y a veces es preciso tomar distancia de muchas cosas, en mi caso fue un poco forzada la distancia, pero igual me sirvió para ver todo desde otra perspectiva. Y para no caer en la locura total, en estos tres meses me fui a aferrando a un hobby que tenía bastante abandonado y que ahora no puedo vivir sin él: escribir. A finales de mayo encontré la manera de plantear correctamente la idea que tenía para un fanfic de Madlax (serie de anime que vi a principios de año y que me voló la mente). Y el escribir esa historia que se ha transformado en un monstruo gigantesco con la ayuda y soporte de Tanya, una de las mejores amigas que tengo por internet, se convirtió en la mejor terapia para no volverme loca del todo. Escribir hace que uno explore nuevos mundos, distintas posibilidades y ademas se explore a sí mismo. Admito que desde que estoy escribiendo esa historia he cambiado en algunas cosas, en mi forma de enfocar varias cuestiones. Además de que he tenido que realizar un pequeño trabajo de investigación para poder escribir con fundamento y conocimiento y ha sido una experiencia muy enriquecedora. Por otro lado, estoy trabajando con mi amigo Rolando en un proyecto que habíamos inciciado hace 5 años atrás sobre un comic ambientado en el Japón feudal y que ahora decidimos retomar seriamente con el propósito de terminarlo y algún día con suerte poder publicarlo. El haber mantenido mi cabeza ocupada con esas cuestiones ha hecho que la crisis no pudiera poseerme por completo, pero admito que fue un camino bastante difíci, como si hubiese tenido que luchar contra un demonio poderoso cada día.
En fin, ya lo estoy superando y de a poco estoy volviendo al ritmo de antes. Hace 10 días regresé a costura, este viernes que pasó no fui porque fui con Ceci y Dante a la Feria del Libro. Y este sábado retorné a las prácticas de Taiko. Mi cabeza quedó @_@ con tanto baile nuevo, pero sé que voy a poder aprenderlos a todos, voy a poner mucho esfuerzo.
En otro orden de cosas, ahora los sábados de 10 a 19 estoy trabajando en Puro Comic, empecé hace tres semanas y la verdad está muy copado.
Sé que debo varios informes de eventos y que voy a hacerlos en estos días, ya que subí absolutamente todas las fotos.
Así que tengo que contar sobre la 2da Feria de Platos y Cultura Japonesa que hubo en mayo en la Asociación Japonesa, Cinecomix en julio en el Patio de la Madera y Animate! en Bs As. que fui hace una semana atrás.

sábado, febrero 10, 2007

Desaparecida en Acción

Para los que se creían que me había tragado la tierra o me había secuestrado un OVNI...pues no, aquí estoy. Sé que muchos hubiesen deseado lo primero pero bue...la vida es injusta a veces xD.
La verdad que desde el miércoles me borré del mundo virtual. Apenas he prendido la compu para trabajar en un DVD y a internet no le he dado ni bola. Es que he estado a full con muchas cosas que voy a pasar a reseñar luego.
Pero estar con tanta actividad me está haciendo muy bien.

domingo, febrero 04, 2007

Volviendo a los viejos hábitos

A veces uno no se da cuenta, pero como se dejan de hacer cosas que antes eran rutinarias, o como dejamos de lado intereses y hobbies por otros nuevos. Debo admitir que desde que tengo la pc (va a ser 6 años ya), dejé de lado muchas cosas que disfrutaba mucho.
La computadora puede demandar mucho tiempo y más cuando se convierte no sólo en herramienta de estudio, trabajo y entretenimiento. Sé que convertí a esta máquina del infierno en un pasatiempo bastante abarcativo. Pero la pc sola no consume tanto tiempo, si a eso le sumamos también internet. Y sí, lo admito, soy adicta a la red. Tanto que a veces estoy sentada frente al monitor sin saber que hacer pero aún navego en páginas tanto por hacer algo. Si bien va a hacer recién 3 años que tengo banda ancha en mi casa, la adicción con internet comenzó en el 2000 cuando comenzaron a surgir los primeros cybers y locutorios que brindaban el servicio. Y ni les cuento cuando la banda ancha se hizo popular y uno podía acceder desde un cyber por el módico precio de $1 la hora.
Pero esa comodidad que en teoría ofrecían los cybers era ficticia. Comencé a hacer números y en verdad sí que me convenía pagar el abono de ADSL en casa, porque no sólo iba a poder estar conectada todo el tiempo que quisiese, iba a poder tener acceso a muchas cosas que en un cyber no podía. Cosas como bajar las series que quisiera y no depender más de lo que bajaban mis amigos, estar al día con el software que preciso para trabajar, y muchas cosas más.
Pero el avance de la tecnología también tiene su precio. Y ultimamente me he dado cuenta de cuantas cosas dejé de lado por abocarme a la pc y a internet. Como este verano he decidido limpiar y reacomodar mi habitación, he encontrado muchas cosas que ya había olvidado que tenía, como bocetos de dibujos de los talleres de comics a los que fuí. Y por supuesto toda mi colección de comics. Estoy clasificándolos en un archivo de planilla excel para saber bien que es lo que tengo y de paso poder completar todos los baches.
Y clasificando la gran cantidad de comics de X-Men y sus derivados me he reencontrado con ese hábito de tirarme en la cama a leer algo. De hecho estoy descubriendo cosas que en mi afán de completista compulsiva he comprado pero aún ahora después de 3 o 4 años todavía no había leído.
Anoche regresé a otro hábito, que es el de mirar tele en mi pieza. Tenía grabada una película desde hace fácil 6 meses y todavía no la había visto. Y no por falta de tiempo, sino por vagancia o porque prefería quedarme frente a la computadora. Inclusive, estoy viendo bastantes cosas de las que me bajo, porque como ya he dicho, soy compulsiva y bajo de todo pero después no miro nada.
Así que en cuanto tenga en orden mi pieza, pienso retomar el dibujo de comics y terminar y continuar algunos proyectos que dejé en el olvido.
Y otra cosa a la que vuelto, si bien tiene poco que ver con todo esto pero también vale como un viejo hábito, son los helados de palito xD. Antes era adicta a ese tipo de helados y luego no les dí más bola, pero ahora siempre que tengo la oportunidad me tomo uno.
En fín, estoy buscando un balance entre las cosas que solía hacer antes y me gustaban y las cosas de ahora. Para no perder nada en el camino y seguir definiéndome a través de todo lo que disfruto.

viernes, febrero 02, 2007

Una vuelta de página...

Se acabó Enero, en realidad pasó volando, a diferencia de otros años que es el mes más eterno de todos. Creo que el clima ayudó bastante, no hizo el calor infernal que por ejemplo está haciendo ahora a dos días de iniciado Febrero.
El miércoles 31 no sólo terminó Enero, sino que se cerró otro capítulo de mi vida, obviamente no es el final del libro y la historia continúa de diferente forma pero continúa al fin.
Ed y yo terminamos después de haber estado saliendo por 5 meses y medio, seguimos como amigos, como lo éramos antes y como lo fuimos todo este tiempo. Eso permanece inalterable, pero lamentablemente tenemos visiones de la vida, del mundo y proyectos y objetivos muy diferentes. Estamos en una etapa y en una edad de nuestras vidas donde ciertos aspectos deben definirse sin demasiadas vueltas y preámbulos, y evidentemente los dos juntos tenemos tiempos diferentes para concretar esas definiciones. Es por eso que nuestra ruptura no fue algo de corte violento, en el sentido de una pelea o discusión donde las partes acaban por odiarse a muerte para siempre. Simplemente llegamos, o mejor dicho llegué a un punto de inflexión, donde uno se detiene a analizar la situación y debe tomar una decisión definitoria.
Para aquellos que me conocen bien, saben que soy una persona bastante cerrada. No hablo mucho de mí misma, de hecho a veces suelo ser un misterio en lo que a mi vida personal se refiere. Suelo construir muros invisibles a mi alrededor para protegerme del mundo exterior o de las situaciones que me molestan. Y cuando algo me incomoda y me cuesta manifestarlo de una manera más directa, opto por convertirme en un erizo y voy tomando distancia de aquello que me resulta molesto. Ultimamente, casi desde hace un mes a esta parte, admito haber tomado cierta distancia de Ed. No salíamos tanto como antes y mi comportamiento era bastante evasivo. Yo ya había analizado toda la situación y sabía que había una sola opción para resolverla. Si seguía, a la larga o a la corta íbamos a salir los dos lastimados. A su vez darle un final tampoco era fácil, requería de mucho valor, porque nunca es ameno terminar algo.
Toda esa situación me generó cierta angustia y a la vez ansiedad que por un par de días no me dejó dormir. Y como el miércoles íbamos a salir, me pareció que era el momento justo para definir todo.
Íbamos a ir al cine a ver "Lo que el agua se llevó". La idea era ir al Showcase, ya que con certeza la daban en idioma original con subtítulos y temprano porque estoy tratando de crearme el hábito de acostarme temprano para no estar tan cansada y aprovechar más el día.
La película empezaba a las 1840, Ed antes del cine tenía que ir a la casa de una señora amiga para ayudarle con la instalación del dvd player. Me dijo que iba a pasar por mí a las 1810 pero se hicieron las 1830 y todavía no había llegado, por lo que lo mensajeé para ver que pasaba. Al final llegó a las 1835 y obviamente no llegamos a tiempo para ver la película. Dimos unas vueltas por el shopping, yo aproveché y me compré las antiparras para natación y me fijé que novedades había en Yenny. Y de ahí decidimos ir a comer algo. Venimos para Pellegrini, que está lleno de bares y restaurants y decidimos comer en Torino, que está en Pellegrini y San Martin. La verdad allí se come muy bien por un precio muy módico. Charlamos un rato y después cuando fuimos al auto para ir hasta mi casa, inicié la conversación. La semana pasada, Ed también quería hablar de cuestiones personales, sobre todo porque había notado que no estábamos haciendo muchas cosas juntos. Y yo le planteé todo lo que había estado pensando y de que iba a ser mejor que quedásemos como amigos, porque veía que la cosa como novios no estaba funcionando y tampoco iba a funcionar a futuro. Él aceptó todo lo que le planteé y me dió la razón en todo, reconoció los errores y defectos que le marqué. Sinceramente espero que esa charla haya sido productiva y que mis consejos no caigan en saco roto. Después que terminamos de charlar, nos despedimos y yo ya estaba en casa, me sentí muy liviana como si me hubiese sacado un gran peso de encima, como que ese bolo de angustia y ansiedad de desvaneció por completo.
Ahora estoy pasando por un momento reflexivo. Estas situaciones generan un efecto similar al de un zumbido o un sacudón. Nos mueven por completo y como que despertamos hacia nuevas perspectivas. Todas las experiencias, ya sean positivas o negativas nos hacen madurar y nos abren los ojos acerca de la realidad que vivimos y construimos día a día.
Lo curioso es que hace poco menos de un año terminé mi amistad con un amigo de USA. De hecho todavía nos hablamos pero no es lo mismo que antes. Él fue el que dicidió finalizar nuestra amistad debido a que teníamos ideas diferentes y que mi carácter se había ido amargando con los años, según él. Si bien el motivo verdadero de la disputa fue que no le gustaron unas cuantas cosas que le dije en modo general a cerca de la visión reducida que tiene Estados Unidos con respecto al resto del mundo, muchas de las cosas que él dijo con respecto a mí me tocaron realmente. Por un momento, sentí el temor de realmente estar convirtiéndome un monstruo intratable, en una "Ice Queen" como él me difinió. Ese fue también un gran sacudón, me hizo reveer muchas cosas y replantearme otras. Y en el fondo creo que debo agradecerle, porque gracias a tuvimos esa pelea, logré muchos cambios a lo largo del 2006. Bien dice el refrán, que lo que no te mata, te hace más fuerte.
Yo me siento mucho más fuerte que hace un año. Siento que el Fénix se está apagando para renacer nuevamente...